Randy Travis siempre será recordado por haber marcado un cambio generacional en la música country. Cuando se editó su disco Storms Of Life en el año 1986, la country music todavía se encontraba inmersa en plena decadencia tras la etapa como conocida como urban cowboy. El gran mérito de Randy consistió en volver a las raíces de nuestra música obteniendo un sonido que era una mezcla perfecta entre George Jones y Merle Haggard.
Fue capaz de conseguir siete números uno consecutivos, de un total de 16- convirtiéndose en la voz masculina dominante. Su luz se fue apagando en la década de los noventa con la llegada de los llamados "hat acts" como Garth Brooks o Clint Black. Con más de 21 millones de discos vendidos, es uno de los 10 artistas country de la historia con mayor número de ventas. Este doble disco ofrece justo lo que promete el subtítulo. Es una recopilación perfecta de toda la carrera artística de esta superestrella porque incluye algunos de sus temas correpondientes a su etapa gospel.
Eric apareció en escena junto a otros artistas (como Bobby Pinson, Ray Scott y Jamey Johnson) a los que se les clasificó como neo-outlaw. En este su segundo trabajo se enfrenta al reto de poder mantener o no dicha condición. De la mano del productor Jay Joyce nos presenta algunos de los arreglos más agresivos que a buen seguro podremos escuchar este año... Eric desciende aún más al territorio del rock. Guste o no, la labor de producción de Jay ha sido concienzuda no tratando de someter a la voz de Eric sino tratar de conseguir que música y voz bailen al mismo compás.
Aquí, como en su anterior álbum, el mayor desafío que enfrenta Eric como cantautor es averiguar cómo llenar el espacio existente alrededor de una buena idea, más allá del recurso a tópicos fáciles. Me explico: aproximadamente la mitad de las canciones se han escrito desde el punto de vista de un hombre duro, que divide su tiempo entre actuar como un tipo duro y al mismo tiempo reflexionar acerca de las razones que le obligan a seguir actuando de esa manera. Probablemente se podrían componer bellas canciones en torno a ese conflicto, sin embargo Eric se conforma con ofrecernos la solución más fácil, sirviéndose para ello de esa dualidad tan manida entre duro rockero y reflexivo cantante melódico. Problemas aparte, Carolina nos muestra un crecimiento y mayor madurez del artista, lo que ocurre es que esta evolución se aprecia más en el apartado del sonido que en la labor de composición.
Siempre resulta un ejercicio entretenido tratar de establecer un ranking con las supuestas mejores canciones de la historia de la música country. Es ameno aunque sabemos es un ejercicio inútil, puesto que cada uno de nosotros tenemos nuestras propias preferencias en virtud de las cuales configuraríamos nuestra propia lista particular.
No obstante, he considerado oportuno entrar en esa dinámica y os traigo la lista que en su momento elaboró Country Music Television (CMT) en la que un panel de expertos construyó un ranking con las, a su juicio, cien canciones más grandes de la historia. Tomarlo como un juego, nada más. ¿Estáis de acuerdo? ¿Cuáles son vuestras preferidas? Hoy presentamos los puestos que van del 50 al 41.
50 Independence Day - Martina McBride 49 I Can't Stop Loving You - Ray Charles 48 Boot Scootin' Boogie - Brooks & Dunn 47 Don't Come Home a Drinkin' - Loretta Lynn 46 Desperado - Eagles 45 Guitars, Cadillacs - Dwight Yoakam 44 When I Call Your Name - Vince Gill 43 Delta Dawn - Tanya Tucker 42 El Paso - Marty Robbins 41 Sweet Dreams - Patsy Cline
Como sabéis el sitio Countryfied Soul está en realidad compuesto por dos propuestas que aspiran a ser complementarias entre sí. Por un lado está este blog que se ocupa fundamentalmente de proporcionaros completa información sobre las novedades existentes en el mercado de la música country. Por otra parte, está nuestra página web asociada que está más orientada a ofreceros completa multimedia sobre los principales artistas de nuestra música preferida (de ayer y de hoy).
En los últimos meses he llevado a cabo importantes modificaciones en nuestra página web que han afectado fundamentalmente al apartado de diseño de la misma (incluido un nuevo logo). Este proceso se ha culminado la semana pasada con la compra de un dominio propio donde a partir de ahora podréis seguir accediendo a todos los contenidos habituales. Esta nueva dirección -que creo es más fácil de recordar- es http://www.countryfiedsoul.com en la que espero poder seguir disfrutando de vuestra presencia. La antigua dirección sigue operativa pero ya no se actualiza desde el 20 de marzo.
Ronnie Milsap ha esperado 40 años para editar su primer disco de gospel. Es fácilmente comprensible que haya asumido este reto tomándoselo como una cuestión no menor. Por lo tanto, no debe sorprendernos que Then Sings My Soul se presente como un doble disco que contiene hasta 24 temas. En él se incluyen canciones estándard de cualquier libreto de música gospel ("Peace In The Valley" y "Soon And Very Soon"), himnos clásicos ("How Great Thou Art" y "Softly And Tenderly"), algunas versiones de temas laicos ("Stand By Me" de Ben E. King o "What A Difference You've Made In My Life", un número uno del propio Ronnie en 1978), incluso hay espacio para algunas canciones nuevas("World Of Wonder").
Todos estos himnos gospel son tratados al más puro estilo vocal de Ronnie... es decir, un sonido amigo y suave acompañado por el piano. La atención del productor se ha centrado en el apartado vocal al que ha cedido todo el protagonismo, en una grabación limpia y casi pudieramos decir que inmaculada. Quizá la gran virtud de este doble disco sea que es capaz de ofrecer al oyente muchos minutos de disfrute sin que se observen drásticos cambios en su nivel. Por ello se recomienda degustarlo o bien en pequeñas dosis o un domingo por la mañana en el que una mayor disponibilidad de tiempo libre nos permite apreciarlo en toda su integridad, porque Ronnie nos propone algo más que una simple música de acompañamiento o ambiental.
Siempre resulta un ejercicio entretenido tratar de establecer un ranking con las supuestas mejores canciones de la historia de la música country. Es ameno aunque sabemos es un ejercicio inútil, puesto que cada uno de nosotros tenemos nuestras propias preferencias en virtud de las cuales configuraríamos nuestra propia lista particular.
No obstante, he considerado oportuno entrar en esa dinámica y os traigo la lista que en su momento elaboró Country Music Television en la que un panel de expertos construyó un ranking con las, a su juicio, cien canciones más grandes de la historia. Tomarlo como un juego, nada más. ¿Estáis de acuerdo? ¿Cuáles son vuestras preferidas?. Hoy llegamos a la mitad de la cuenta atrás con los puestos que van del 60 al 51.
60 Go Rest High on That Mountain - Vince Gill 59 Family Tradition - Hank Williams Jr. 58 Kiss an Angel Good Morning - Charley Pride 57 If You've Got the Money (I've Got the Time) - Lefty Frizzell 56 Mama He's Crazy - The Judds 55 Act Naturally - Buck Owens 54 Coat of Many Colors - Dolly Parton 53 Walking the Floor Over You - Ernest Tubb 52 On the Other Hand - Randy Travis 51 It Wasn't God Who Made Honky Tonk Angels - Kitty Wells
Antes de que Darius Rucker irrumpiera en escena con su álbum Learn To Live, sólo dos cantantes de raza negra habían alcanzado el Top Ten de las listas de singles de la música country: Ray Charles y Charley Pride.
Concretamente, el último en conseguirlo fue el dueto de Charley con Willie Nelson "Seven Spanish Angels" que se situaría en el primer puesto de las listas de éxito en el mes de Marzo de 1985. A finales del año pasado Darius con su primer single Don't Think I Don't Think About It acabó con esos 23 años de sequía. Ahora con su segundo single I Won't Be Like This For Long esta semana se ha situado en el primer puesto de la lista de singles elaborada por Billboard.
No hay duda de que estamos ante todo un fenómeno del que aún no sabemos su recorrido, pero de lo que no nos queda ninguna duda es que Darius es un cantante country que ama ese estilo de música con el que creció en su South Carolina natal y que fue el que le empujó a abandonar el éxito cuando formaba parte del grupo rnb Hootie & the Blowfish para aventurarse en un mundo siempre complicado para un cantante afroamericano. Enhorabuena Darius.
Apenas han transcurrido los primeros meses del año y afortunadamente ya nos encontramos con algunos serios candidatos a ser considerados el mejor álbum de música country del año. En un post anterior os presentaba la combinación aparentemente invencible de Willie Nelson y Asleep At The Wheel, pues bien si hay algo capaz de derrotarlos ése es Written In Chalk, el último trabajo de Buddy y Julie Miller. No nos habían vuelto a presentar un trabajo conjunto desde el año 2001, pero sin duda la espera ha merecido mucho la pena porque Julie ha escrito algunas de sus mejores canciones y la guitarra de Buddy nunca ha sonado tan bien.
Grabado en Nashville, en el estudio que la pareja tiene en su propia casa te hace sentir como si estuvieras junto a ellos y sus invitados Patty Griffin, Emmylou Harris o Robert Plant. A través de sus doce canciones se mueven de manera coherente por distintos subgéneros como el country-blues, el country-rock o el country-soul. Cada uno de ellos son admirables vocalistas en solitario, pero logran incorporar un valor añadido cuando juntan sus diferentes voces para conformar un brillante dúo o cuando sus invitados se lanzan a colaborar con ellos. En definitiva, un gran disco para muchos años.
Siempre resulta un ejercicio entretenido tratar de establecer un ranking con las supuestas mejores canciones de la historia de la música country. Es ameno aunque sabemos es un ejercicio inútil, puesto que cada uno de nosotros tenemos nuestras propias preferencias en virtud de las cuales configuraríamos nuestra propia lista particular.
No obstante, he considerado oportuno entrar en esa dinámica y os traigo la lista que en su momento elaboró Country Music Television (CMT) en la que un panel de expertos construyó un ranking con las, a su juicio, cien canciones más grandes de la historia. Tomarlo como un juego, nada más. ¿Estáis de acuerdo? ¿Cuáles son vuestras preferidas? Haremos una cuenta atrás en sucesivos post. Hoy continuamos con los puestos que van del 70 al 61.
70 Chiseled in Stone - Vern Gosdin 69 The Devil Went Down to Georgia - Charlie Daniels 68 There Stands the Glass - Webb Pierce 67 It's Your Love - Tim McGraw & Faith Hill 66 Green, Green Grass of Home - Porter Wagoner 65 God Bless the U.S.A. - Lee Greenwood 64 When You Say Nothing at All - Keith Whitley 63 Tennessee Waltz - Patti Page 62 Don't Rock the Jukebox - Alan Jackson 61 Lovesick Blues - Hank Williams
Después de su etapa más country al frente del grupo The Mavericks, Raul había demostrado en su etapa en solitario tener más interés por un sonido con influencias pop, jazz o latinas. Sin embargo, Lucky One su sexto trabajo publicado por el sello Fantasy -y que ya anticipabamos en un post anterior- nos recuerda de nuevo a ese sonido característico de discos como Music for All Occasions (1995) o Trampoline (1998) donde Raul y el resto de la banda nos deleitaban con ese sonido nashville tradicional hecho con un gusto exquisito y con esa fantástica voz al estilo Roy Orbison.
En efecto, temas como "Something Tells Me", "Crying for You", "Lucky One" y "Hello Again" nos hacen revivir aquella etapa de esplendor. No obstante, Raul no ha abandonado sus señas de identidad de los últimos años como así lo demuestran temas como "Moonlight Kiss", "Ready for My Lovin'" "Lonely Hearts" o la balada que cierra el disco "So Beautiful". Con la acertada producción de Steve Berlin Raul se acerca de nuevo ese sonido por el que se hizo reconocible, al mismo tiempo que nos vuelve a demostrar que es un gran cantante y un músico imaginativo, lo cual no es poco en los tiempos que corren.
En un post reciente os comentaba lo mucho que me había gustado el disco anterior de este artista. Pues bien, acaba de editar su segundo álbum con el título de Midnight At the Movies bajo el sello Bloodshot.
No nos ha defraudado en absoluto, insiste en el camino del cantautor que lleva adentro y que en esta ocasión nos recuerda a Kevin Welch como en el primer tema del disco y que da título al trabajo. A partir de ahí se suceden las buenas canciones. El suave honky tonk de "I Mean To You", quizá nos resulte algo plano y forzado, más brillante es el corte "They Killed John Henry" o la estupenda "My Mother's Eyes". También podemos destacar la lograda versión del tema "Can't Hardly Wait" o la intensidad bluesy de "Halfway To Jackson".
La guinda a este estupendo pastel musical lo constituye la más intimista "Someday I'll Be Forgiven For This". En definitiva un paso más en la buena dirección en la carrera artística de este artista que de una forma lenta pero segura se separa de la sombra alargada de su padre Steve Earle. Recomendable.
Siempre resulta un ejercicio entretenido tratar de establecer un ranking con las supuestas mejores canciones de la historia de la música country. Es ameno aunque sabemos es un ejercicio inútil, puesto que cada uno de nosotros tenemos nuestras propias preferencias en virtud de las cuales configuraríamos nuestra propia lista particular.
No obstante, he considerado oportuno entrar en ese juego y os traigo la lista que en su momento elaboró Country Music Television (CMT) en la que un panel de expertos construyó un ranking con las, a su juicio, cien canciones más grandes de la historia. Tomarlo como un juego, nada más. ¿Estáis de acuerdo? ¿Cuáles son vuestras preferidas? Seguimos con nuestra cuenta atrás. Hoy os presento las canciones que ocupan los puestos que van del 80 al 71.
80 She's in Love With the Boy - Trisha Yearwood 79 Is There Life Out There - Reba McEntire 78 My Home's in Alabama - Alabama 77 You're Still the One - Shania Twain 76 A Good Hearted Woman - Waylon Jennings 75 Strawberry Wine - Deana Carter 74 Flowers on the Wall - The Statler Brothers 73 You Are My Sunshine - Jimmie Davis 72 A Boy Named Sue - Johnny Cash 71 Don't Toss Us Away - Patty Loveless
La longevidad no es un rasgo común en la mayoría de géneros musicales, incluído el bluegrass. Aunque es cierto que los artistas gozan de largas carreras en este género musical en mayor medida que en otros, en contadas ocasiones los grupos o bandas logran superar la prueba del tiempo. Por ello, cuando en el año 2006 Dry Branch Fire Squad entró en su tercera década en el mundo de la música, tenemos que comprender que están haciendo las cosas muy bien.
Reconocido por su capacidad para interpretar canciones de una amplia gama de fuentes, el grupo da muestras una vez más de que no ha perdido un ápice de calidad desde su última grabación en estudio allá por año 2001. Aunque Ron Thomason brilla con su estilo soulful rural, la verdadera estrella es el conjunto musical de Thomason (mandolina, banjo clawhammer y guitarra), Brian Aldridge (guitarra y mandolina), Tom Boyd (banjo y Dobro) y Dan Russell (bajo y banjo).
"Echoes Of The Mountains" resulta ser un buen ejemplo de lo que siempre ha sido seña de identidad de este grupo: dar una nueva voz a las canciones antiguas, con unas versiones marca de la casa. En un momento en que los estadounidenses se centran en el cambio político con Obama, hay un cierto grado de seguridad en saber que algunas cosas permanecerán siempre fieles al original.
En más de una ocasión he comentado en este foro que la música country -más allá de Estados Unidos- está lastrada por prejuicios injustos basados en el más absoluto desconocimiento de este género musical. Comparto mi afición por la country music con mi admiración por otros géneros como el blues, el jazz, el rnb o el soul con los que disfruto de igual manera, pero sólo en el caso del country quienes no comparten mi afición conmigo -en muchos casos ni siquiera han dedicado un minuto de sus vidas a conocerlo- se han mostrado irrespetuosos y han formulado todo tipo de acusaciones casi nunca relacionadas con una cuestión estrictamente musical.
Seguro que a menudo han despreciado vuestos gustos musicales tildandola como "esa música yanki" (con toda la carga despectiva que incluye ese término) confundiendo política y música. Es una carga que todo amante de este estilo musical debe preparse para soportar. El problema de aquellos que desprecian a la música country simplemente por considerarla "reaccionaria" radica en el gran error que cometen de mezclar política con música. El hecho de que disfrute con ella no me convierte en absoluto en defensor de la política de la administración (republicana) norteamericana. Os traigo aquí un interesante artículo que creo contribuye a un mejor conocimiento de las relaciones entre política y música country a lo largo de la historia. Espero que ayude a formar un mejor criterio sobre esta cuestión evitando caer en estereotipos simples y en todo caso sirve para reafirmarme en que la música country está por encima de disputas políticas estériles. Just Enjoy It!!
En 1974 Richard Nixon se dirigió en estos términos a su auditorio en Grand Ole Opry: "la paz del mundo en las generaciones venideras, quizás en los próximos siglos, no dependerá sólo del poderío militar norteamericano… ni de nuestra riqueza… sino que dependerá en nuestro carácter, de que creamos en nosotros mismos, de nuestro amor hacia nuestro país, de nuestra voluntad no sólo de enarbolar nuestra bandera sino también de defenderla. Y la música country hace precisamente eso". Arropado por cantantes como Johnny Cash o Merle Haggard, Nixon estaba convencido de que la música country era la voz de la mayoría silenciosa que vertebraba Estados Unidos. Y si ya en aquella época las estrellas del rock eran bastante reacias a salir en las fotos con Nixon, poco ha cambiado desde entonces; mientras el mundo del rock, con escasas excepciones, es coto izquierdista, el mundo del country sigue siendo la reserva conservadora norteamericana.
Aunque la verdad es que no todo es igual. A mediados de los 70 apareció una corriente dentro de la música country, el outlaw movement, que defendía posturas pacifistas (aunque incluso en los momentos de mayor protesta contra la guerra del Vietnam aparecieron numerosas canciones a favor de la misma). Encabezados por Willie Nelson, el liberalismo de la época pareció abrir brecha en el hasta ese momento sólido ambiente country. Hank Williams Jr. fue la figura que revertió esta tendencia, aprovechando el final de la guerra de Vietnam y de la Guerra fría y el nuevo clima cultural que se respiraba en la época de la revolución reaganiana. Algunos de sus éxitos atacan los impuestos elevados, las restricciones a la posesión de armas y se muestran muy críticos con un Congreso dominado por el Partido demócrata y en especial con la ciudad de Nueva York.
El siguiente momento clave para entender la evolución de la música country es el 11-S, el ataque que conmocionó a la sociedad norteamericana en todos sus ámbitos, también en la música. Algunas canciones se reciclaron ("A Country Boy Can Survive" pasó a ser "America Will Survive"), otras se crearon expresamente para manifestar el dolor, la rabia o la unión bajo la bandera que miles de norteamericanos deseaban expresar. Pero después llegó la guerra de Iraq y la discusión acerca de su necesidad y acierto también se ha trasladado al mundo del country. Algunos, muy minoritarios, se han declarado contrarios a la guerra, como las famosas Dixie Chicks, que sufrieron un durísimo boicot por este motivo. La mayoría ha cerrado filas a favor de la intervención y sobre todo en apoyo a sus soldados, temiendo quizás que pudiera repetirse la trágica experiencia de Vietnam en la que unos jóvenes que se jugaban la vida en un país lejano eran recibidos con frialdad cuando no desprecio en su propio país. Toby Keith con su "The Angry American", Darryl Worley con su "Have You Forgotten?", Trace Adkins y "Arlington" o Clint Black y su "Iraq and Roll" son algunas de las muestras más evidentes de este posicionamiento.
La última aportación en esta línea es la de nuevamente Toby Keith, cuyo videoclip "An American Soldier" es uno de los más bajados en Internet, desmintiendo así que Estados Unidos sea un país oscilante entre Nueva York y Hollywood y adicto a la MTV. Curiosamente, Toby Keith se declara demócrata, mejor aún, un conservative democratic, o sea, un demócrata del Sur que, considerando a Kerry demasiado liberal y demasiado poco patriota, invitó públicamente a votar por Bush. Aunque también tenemos a cantantes, como el legendario Merle Haggard, que en los momentos álgidos de la guerra del Vietnam criticó a los pacifistas con canciones como "The Fighting Side of Me", que se ha posicionado en contra de la guerra de Iraq. Su postura, en difícil equilibrio, es de oposición al tiempo que de apoyo a los soldados norteamericanos, evitando en todo momento aparecer como izquierdista. Quizás por eso, junto a su último single, "Rebuild America First", aparece haciendo un dúo titulado "Politically Uncorrect" en el último disco de Gretchen Wilson en el que afirma estar a favor de la bandera y con los soldados que luchan por su tierra.
Publicado por Jorge Soley Climent el 03-05-2006 en American Review
Siempre resulta un ejercicio entretenido tratar de establecer un ranking con las supuestas mejores canciones de la historia de la música country. Es ameno aunque sabemos es un ejercicio inútil, puesto que cada uno de nosotros tenemos nuestras propias preferencias en virtud de las cuales configuraríamos nuestra propia lista particular. No obstante, he considerado oportuno entrar en ese juego y os traigo la lista que en su momento elaboró Country Music Television (CMT) en la que un panel de expertos construyó un ranking con las, a su juicio, cien canciones más grandes de la historia. Tomarlo como un juego, nada más. ¿Estáis de acuerdo? ¿Qué opináis? Seguimos con nuestra cuenta atrás. Hoy os presento las canciones que ocupan los puestos que van del 90 al 81.
90 He'll Have to Go - Jim Reeves 89 Here's a Quarter (Call Someone Who Cares) - Travis Tritt 88 Have I Told You Lately That I Love You - Gene Autry 87 Passionate Kisses - Mary Chapin Carpenter 86 Before the Next Teardrop Falls - Freddy Fender 85 Blue - LeAnn Rimes 84 Please Remember Me - Tim McGraw 83 Rose Garden - Lynn Anderson 82 Should've Been a Cowboy - Toby Keith 81 Smokey Mountain Rain - Ronnie Milsap
Blaylock perfeccionó sus habilidades musicales como miembro de Jimmy Martin’s Sunny Mountain Boys cuando tenía sólo diecinueve años. Casi treinta años después y un puñado de IBMA premios más tarde (entre ellos uno de Entertainer del Año, junto con con Rhonda Vincent and The Rage), Blaylock encabeza su propia banda y nos presenta su segundo álbum de larga duración.
Si alguna banda de Bluegrass pudiera ser creada en un laboratorio de Kentucky, el resultado final se acercaría mucho al sonido propuesto por este grupo. No es un grupo experimental, no es newgrass sino todo lo contrario, un proyecto firmemente sustentado en las raices tradicionales de bluegrass (Bill Monroe, Earl Scruggs) de las cuales no se separan de un milímetro. Es pues un disco con pocas sorpresas, sin grandes fisuras aunque quizás sin grandes elementos a destacar.El disco sigue así mismo fielmente la temática habitual de la música bluegrass incluida la más pura tradición gospel (hasta un tercio de las doce canciones).
Como líder, Blaylock toma la delantera en la mayoría de las canciones, eso sí bien secundado por el cuarteto Redline, en el que en mi opinión destaca el talento de Patrick McAvinue (fiddle) y de Evan Ward (banjo) pero que en su conjunto dentro de unos años serán reconocidos por los amantes del bluegrass. Rural Rhythm es el sello discográfico que ha acogido bajo su seno este proyecto, toda una garantía pues es por todos conocida su dedicación a la preservación de la música tradicional americana.
Jake Owen apareció en escena en el año 2006 junto a otros artistas masculinos como Eric Church, Jason Michael Carroll o Lucas Bryan. Su imagen es el fruto de una estudiada mercadotecnia: por un lado, la búsqueda del equilibrio en la imagen entre el buen chico perfectamente peinado y cierto aire de rebeldía y, por otra parte, un equilibrio entre el pop y el country-rock en lo que respecta al sonido.
En este sentido, su nuevo trabajo Easy Does It repite el mismo esquema, con sus cortes al más estilo himnos de bar y las baladas sentimentales no hay lugar para la sorpresa. Aunque podemos destacar el primer tema que integra el disco "Tell Me", lo cierto es que Jake no consigue mantener el nivel y el resto del disco se mueve en términos de la más absoluta apatía. Ciertamente no hay nada que se pueda considerar francamente horrible pero tampoco encontramos nada especialmente destacable. Hay que reconocer que se ajusta perfectamente a la audiencia potencial a la que supuestamente va dirigida este trabajo. No es innovador ni interesante pero sí lo suficientemente sólido y apropiado para los objetivos de la industria discográfica.
Siempre resulta un ejercicio entretenido tratar de establecer un ranking con las supuestas mejores canciones de la historia de la música country. Es ameno aunque sabemos es un ejercicio inútil, puesto que cada uno de nosotros tenemos nuestras propias preferencias en virtud de las cuales configuraríamos nuestra propia lista particular.
No obstante, he considerado oportuno entrar en esa dinámica y os traigo la lista que en su momento elaboró Country Music Television (CMT) en la que un panel de expertos construyó un ranking con las, a su juicio, cien canciones más grandes de la historia. Tomarlo como un juego, nada más. ¿Estáis de acuerdo? ¿Cuáles son vuestras preferidas? Haremos una cuenta atrás en sucesivos post. Hoy comenzamos con los puestos que van del 100 al 91.
100 Killin' Time - Clint Black 99 Back in the Saddle Again - Gene Autry 98 Faded Love - Bob Wills 97 Amazed - Lonestar 96 I'd Be Better Off in a Pine Box - Doug Stone 95 Foggy Mountain Breakdown - Flatt & Scruggs 94 Something in Red - Lorrie Morgan 93 Take This Job and Shove It - Johnny Paycheck 92 Sunday Morning Coming Down - Johnny Cash 91 Seven Year Ache - Rosanne Cash
Michael es conocido por ser el primer artista en conseguir una certificación oro por sus ventas de un álbum country después de Marty Robbins. Su tema "Wildfire" es una de las canciones más radiadas de todos los tiempos. Su última propuesta es su primer proyecto bluegrass.
La mayoría de las canciones incluidas en el disco ya han sido grabadas en el pasado -y con relativo éxito- también por otros artistas. Por ejemplo: Carolina in the Pines, Lost River o Cherokee Fiddle. El hijo del artista tejano, Ryan Murphey, ha producido el álbum y ha sido capaz de reunir un equipo de auténticos maestros de la música acústica: Sam Bush (mandolina), Ronnie McCoury (mandolina), Rob Ickes (Dobro), Pat Flynn (guitarra), Andy Leftwich (fiddle), Charlie Cushman (banjo), Craig Nelson (bajo)y el propio Ryan Murphey (guitarra). Así mismo, debemos destacar la colaboración vocal de Rhonda Vincent en el tema Lost River.
Aunque ciertamente el talento vocal de Michael es indiscutible, solo unas pocas canciones merecen ser destacadas: Lost River es una maravilla con las armonías vocales de Rhonda, los arreglos en el tema Cherokee Fiddle que le dan nueva vida a al canción o The new Close to the Land que te llega directamente al corazón.